
Gestionar un servidor remoto en Windows suele significar abrir PuTTY para la terminal, cambiar a WinSCP para mover un archivo y, si hace falta un túnel, teclear un comando aparte. Cada salto entre programas obliga a repetir credenciales y a perder el hilo de lo que se estaba haciendo. Submarine, un cliente SSH publicado bajo licencia MIT, reúne terminal, explorador SFTP y reenvío de puertos en el mismo servidor guardado, sin salir de una sola ventana.








































