
Tener un equipo con Windows 11 lento es un contratiempo que acaba pesando tanto en el trabajo como en el ocio. El sistema está pensado para hardware moderno, sí, pero varias funciones integradas y procesos que corren en segundo plano terminan consumiendo recursos de forma innecesaria. En este tutorial vamos a repasar qué herramientas ralentizan el equipo y cómo actuar sobre ellas sin arriesgar la estabilidad ni la seguridad del sistema.








































